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A cinco años de la partida de uno de los referentes de la psiquiatría infantil. El Dr. Vicente López-Ibor Camós marcó un antes y un después en la psiquiatría infanto-juvenil en España. Su carrera profesional y académica estuvo marcada por una profunda dedicación a la salud mental de los más jóvenes, aunando la rigurosidad científica con una profunda sensibilidad humana.
Nacido en septiembre de 1930 en San Carlos de la Rápita (Tarragona), creció en un entorno familiar vinculado a la medicina. Hijo del psiquiatra Vicente López-Ibor Marco y sobrino de Juan José López-Ibor Marco, desde una edad muy temprana estuvo inserto en el mundo de la psiquiatría. Estudió Medicina en la Universidad Complutense de Madrid, obteniendo doble titulación en Neurología y Psiquiatría. Completó su recorrido académico en centros de prestigio internacional bajo la tutela de figuras como Giovanni Bollea, Arnold van Krevelen y Alfred Strauss. En 1959, fundó el Instituto Neuropsiquiátrico Infantil Albor, un referente en el tratamiento de trastornos mentales infantiles. Su vocación lo llevó a desempeñar un rol importante en instituciones como la Fundación Jiménez Díaz y el Hospital San Juan de Dios en Carabanchel, donde creó y dirigió el Servicio de Psiquiatría infantil en los años ‘80.
Su dedicación se reconoce en su elección como presidente de la "Sociedad Española de Psiquiatría del Niño y del Adolescente" y en la fundación de la "Revista de Psiquiatría Infanto-Juvenil", junto a los profesores Dr. Josep Tomás i Vilaltella y Dr. José Luis Alcázar. Su trabajo influyó en el desarrollo de políticas públicas en salud mental y en la elaboración de estrategias nacionales dirigidas a la infancia y la adolescencia.

Fue un infatigable promotor de la importancia de la creación de la especialidad de psiquiatría infanto-juvenil en España, logro que se materializó en 2013 con su reconocimiento oficial como especialidad. Ese mismo año fue homenajeado en el libro "En torno a la Psiquiatría del Niño y del Adolescente", presentado por la entonces ministra de Sanidad, Ana Mato. Y recordaremos que también recibió distinciones como la Orden del Mérito Civil de Sanidad en 2015, y su nombre fue inmortalizado en el Aula "Vicente López-Ibor Camós" de la Clínica La Luz, dedicada a la formación en trastornos mentales infantiles.

Más allá de su extensa carrera profesional, su trato cercano y su increíble capacidad para conectar con los pacientes fue una característica que todos quienes le conocieron siempre destacaron. Creía firmemente que “cada paciente es único; la psiquiatría es un arte con ciencia”, y esta visión marcó su práctica y su enseñanza. Su cariño, su disposición a escuchar y su manera de entender la psiquiatría dejaron una marca profunda en quienes tuvieron el privilegio de compartir con él. Sus colegas lo describen como un hombre humilde, empático, riguroso y elegante. En su vida personal, cultivó un entorno familiar cálido y afectuoso, acompañado de su esposa y compañera, Juana Mayor Zaragoza, y sus cinco hijos.

“… con la misma ternura con que se da la nieve: ved que todo es infancia.” Estas palabras del escritor Claudio Rodríguez fueron las que, con profunda pasión, el Dr. Vicente López-Ibor Camós aplicó tanto en su vida como en su profesión. Quizás abrazando la idea que la infancia no es un tiempo biográfico, es un estado del ser.
A cinco años de su partida, un 03 de Abril de 2020 y a sus 89 años, podemos destacar que ha dejado una huella indeleble en la psiquiatría española. Su visión y su dedicación continúan inspirando a nuevas generaciones de profesionales comprometidos con la salud mental infantil.